Cobrar y almacenar el dinero a los clientes es uno de los asuntos más comunes a los que se enfrentan los vendedores. La mayoría de las tiendas al por menor utilizan el mismo método básico para cobrar a los clientes, la caja registradora electrónica. Estos usuales aparatos llevan a cabo los cálculos matemáticos necesarios y son un lugar seguro para guardar los cheques y el efectivo. Sin embargo, las cajas electrónicas no son la única opción y los métodos nuevos ofrecen alternativas innovadoras a los vendedores.
Precisión
El grado de precisión es uno de los principales beneficios que ofrecen las cajas registradoras electrónicas. El sistema computacional interno registra cada transacción, lo que hace que los gerentes comparen las ventas con la cantidad de dinero que hay en la caja al final del día e identificar la fuente de las diferencias de manera más fácil.
Otra ventaja que ofrece el sistema de estas cajas registradoras electrónicas, del que disfruta el personal de ventas, es saber la cantidad que se le cobrará a los clientes y la cantidad exacta de cambio. Estas máquinas sirven para aplicar descuentos, promociones y tienen herramientas para evitar hacer transacciones, todo esto ayuda a que el usuario entre un servicio rápido y preciso al cliente.
Seguridad
Las cajas registradoras electrónicas ofrecen cierto grado de seguridad a las tiendas de venta al por menor. A menudo son lo suficientemente grandes como para prevenir robos, tienen mecanismos de seguridad en los cajones y cuentan con acceso protegido por medio de contraseña que sólo permite que el personal autorizado acceda y use la registradora. Las cajas registradoras antiguas no tienen estos mecanismos, sólo el seguro con llave para el efectivo.
Capacitación
Los empleados de las tiendas al por menor deben tener una capacitación adecuada antes de desempeñar funciones en una caja registradora, incluso con la asistencia de las cajas registradoras electrónicas. Aquellos empleados que tengan conocimiento sobre el uso de cajas registradoras electrónicas de otras tiendas deben tener una capacitación para familiarizarse con un nuevo tipo de registradora.

